Sociedad de Autores y Compositores de México
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Nuestros socios y su obra


Mario Molina Montes

Mario Molina Montes nació el 16 de octubre de 1921 en Alvarado, Veracruz; hijo de Juan José Molina y Margarita Montes. Comienza a trabajar en la adolescencia, desempeñándose primero como novillero y, posteriormente, como redactor en una revista de espectáculos en donde escribía de radio y cine —en la Época de Oro—, actividad por la cual pasaba bastante tiempo en la XEW, una de las radiodifusoras más importantes de América Latina.

Frecuentando los pasillos de la XEW y las cafeterías aledañas conoce a compositores que más tarde se convertirían en pilares de la canción mexicana tales como Luis Arcaraz, Gonzalo Curiel, Agustín Lara, Gabriel Ruiz y muchos otros que se mantienen vigentes en la memoria popular.

A pesar de que desde temprana edad mostró inspiración poética, fue la influencia de estas amistades lo que lo motivó a iniciar su carrera como autor. Su primer éxito en el medio musical fue Quinto patio, compuesto en coautoría con Luis Arcaraz y tema de una película del mismo nombre (1950) que rompió récord de taquilla, y que fue Disco de Oro (1951) por el semanario Selecciones Musicales en la Categoría Canción.

Debuta en el Festival OTI de la Canción, en la quinta edición, con su tema De mí para ti y de ti para mí, escrito en coautoría con Eduardo Magallanes e interpretado por María Medina, obteniendo la segunda posición en la Categoría Nacional. Posteriormente, en el mismo certamen es galardonado con el primer lugar por sus canciones De que te quiero, te quiero, coautoría con Rubén Fuentes y Eduardo Magallanes, popularizada por Gilberto Valenzuela, y Con y por amor, escrita en colaboración con Chamín Correa, en la voz de Enrique Guzmán.

En su repertorio se encuentran además temas como Viajera —que alcanzó gran éxito en La Habana, Cuba—, De hoy en adelante, Sombra verde, Muñequita de esquire y El dinero no es la vida, todas ellas con música de Luis Arcaraz.

Asimismo destacan Qué bonita es mi tierra y El muñeco de cuerda, en coautoría con Rubén Fuentes; Mira cuántas cosas y ¿De dónde vienes?, escritas en colaboración con Gonzalo Curiel; María del mar, coautoría con Gonzalo Curiel y Rodolfo Villalvazo; Jacarandas, Está sellado, Soledad, Verdad, Se me fue no sé dónde y Borrasca, en coautoría con Enrique Fabregat, y Muchacha bonita, escrita en colaboración con Armando Manzanero, entre muchas más. Es autor del poema Mitad tú, mitad yo, que ha sido grabado como canción (en coautoría con Antonio Cisneros) y difundido mundialmente.

Una de sus mayores satisfacciones fue haber internacionalizado, a través de su poesía, la música de compositores franceses, italianos, ingleses y norteamericanos, por mencionar algunos. Entre ellos Charles Chaplin y Geoffrey Parsons (Candilejas), Domenico Modugno (Azul, pintado de azul/Volaré), Claudio Mattone y Francesco Migliacci (Mi corazón es un gitano), Carlo Donida y Giulio Rapetti (Al Di La/Más allá), Jenny Lou Carson (Celoso) y Dante Marchetti (Fascinación).

Mario Molina Montes, quien afirmaba que la meta de todo compositor es vivir de su obra “como un zapatero vive de sus zapatos”, era considerado por sus conocidos como una persona natural y amigable; uno de sus lemas decía: “Gran parte del arte de la amistad es querer a los amigos a pesar de conocerlos”. Aseguraba que una de las más grandes dichas de su carrera fue haber tenido entre sus amistades —quienes lo llamaban Maestrito por ser éste el apelativo con el que se dirigía hacia ellos— a personas como Luis Arcaraz, José Alfredo Jiménez, Álvaro Carrillo, Enrique Fabregat, Roberto Cantoral y Martín Urieta.

Debido a la sencillez que lo caracterizaba, evitaba los homenajes y a la prensa; en alguna de las escasas entrevistas que dio, al preguntarle acerca de los motivos que lo inspiraban al momento de componer, expresó que cuando un autor desea hacer pública la historia que da vida a una canción, lo hace libremente; sin embargo, cuando no revela esa información, no debe ser cuestionado porque son experiencias íntimas destinadas sólo a quienes las vivieron, y el público debe limitarse a disfrutar de la obra sin indagar más allá.

Entre sus distinciones también se encuentran el primer lugar del Festival Yamaha (1982), realizado en Tokio, Japón, por su canción Enséñame a querer, con música de Alberto Ángel El cuervo e interpretada por Yoshio, y el Reconocimiento Póstumo Juventino Rosas (2017), otorgado por la Sociedad de Autores y Compositores de México (SACM) para honrar a los autores ya fallecidos cuya obra ha traspasado las fronteras, trascendiendo en el tiempo y permaneciendo vigente hasta nuestros días para gloria de México en el mundo.

El maestro Mario Molina Montes dejó de escribir el día en que falleció su inspiración: su esposa, y murió el 16 de octubre de 1997, siendo Vocal del Comité de Vigilancia y Director de Relaciones Públicas de SACM.

Repertorio de Mario Molina Montes


Se autoriza la reproducción total o parcial de esta biografía, siempre y cuando se mencione a la Sociedad de Autores y Compositores de México (SACM), como la fuente.