Sociedad de Autores y Compositores de México
Facebook Twitter Instagram
RSS Newsletter

Nuestros socios y su obra


Alberto Domínguez

Alberto Domínguez Borraz —quien decide escribir su apellido materno con “s”: Borrás— nació el 5 de mayo de 1906 en San Cristóbal de las Casas, Chiapas. Fue el cuarto de 18 hijos de los señores Abel Domínguez Ramírez y Amalia Borraz Morillo.

A los ocho y nueve años de edad compone sus primeras obras, respectivamente: El tecolote y Viva la feria, tema inspirado en la algarabía de los pobladores de San Cristóbal por la realización de la feria anual.

Cursa el bachillerato y descubre su vocación por la música y, posteriormente, también por la arquitectura. Estudia piano con Carlos Huerta en la Escuela Libre de Música de la que se gradúa, siete años después, con un concierto en el teatro de la Escuela de Minería, acompañado por la Orquesta Sinfónica del Conservatorio Nacional de Música, dirigida por José F. Vásquez.

El repertorio que interpretó en dicha presentación causó admiración y le otorgó reconocimiento como pianista, abriéndole las puertas del Conservatorio Nacional de Música en donde tuvo la fortuna de ser instruido por destacadas personalidades como José Pomar y Rafael J. Tello (armonía y orquestación), Candelario Huízar y Julián Carrillo (dirección de orquesta), Silvestre Revueltas (música de cámara), Francisco Agea y Joaquín Amparán (piano), José Rolón y Blas Galindo (composición), y Daniel Castañeda y Rodolfo Halffter (análisis musical). Cabe destacar que en esta institución tuvo como condiscípulos a Blas Galindo —antes de convertirse en su profesor—, José Pablo Moncayo y Alfredo Ruiz del Río.

Las continuas salidas de Alberto para trabajar en el extranjero provocaban que interrumpiera sus estudios. Después de viajar a Alemania y Estados Unidos regresa a México motivado por seguir preparándose al darse cuenta de los avances musicales de los países que había visitado y, aunado a la práctica escénica, buscó a toda costa tiempo libre para continuar con su formación académica en el Conservatorio por los siguientes 20 años.

Alberto Domínguez cuenta con un vasto repertorio, siendo Perfidia y Frenesí las obras que mayores satisfacciones le dieron y las que durante varios años rompieron récord de ventas en gran parte del mundo.

Dichas canciones han sido grabadas internacionalmente en diferentes ritmos, entre ellos el rock y el jazz. Algunos de sus intérpretes más reconocidos son Frank Sinatra, Dave Brubeck, George Shearing, Erroll Garner, Oscar Peterson, Gerry Mulligan, Cal Tjader, Woody Herman, Benny Goodman, Nat King Cole, B. B. King, Sarita Montiel, Javier Solís, Vikki Carr, Simone, Raphael, Raúl di Blasio, Marcel Azzola, Andrea Bocelli, Plácido Domingo, Filippa Giordano, Café Tacvba y Luis Miguel, así como grandes bandas, grupos de música popular, orquestas sinfónicas —las cuales han realizado arreglos especiales para estas obras— y muchos artistas más quienes han hecho posible que la música del maestro Domínguez siga vigente hasta nuestros días.

Estos dos temas rompieron récord de permanencia en los primeros lugares del Hit Parade de Estados Unidos en la década de los cuarenta y forman parte del disco Frenesí de la cantante Linda Ronstadt, material por el que obtiene el Grammy, en 1992, en la categoría de Mejor Álbum Tropical Latino.

Otros de sus temas son Mala noche, Dos almas, Humanidad, Hilos de plata, Eternamente y Di que no es verdad, sólo por mencionar algunos. También incursiona en el medio cinematográfico, realiza la música para películas como Perfidia, Al son de la marimba y Mil estudiantes y una muchacha, entre otras. Una faceta más en la que fue también exitoso es la de autor teatral, en 1952 estrena Mujer sin corazón, Mendiga, Desesperación y Dulzura, puesta en escena que le valió elogios de Emilio Azcárraga Vidaurreta.

Glenn Miller lo llamaba Musicalizador de las Segunda Guerra Mundial debido a que, según palabras de Miller: “Cuando llegaba con mi espectáculo musical a los diferentes frentes que visitaba para distraer a los soldados, la canción que más solicitaban era Perfidia”, comentaba el jazzista estadounidense.

Alberto Domínguez fue acreedor a diversas distinciones; en 1964 fue nombrado Hijo Predilecto del Estado de Chiapas, en 1969 recibe diploma por parte de la Broadcast Music Inc. por rebasar el millón de ejecuciones de Frenesí y la Secretaría de Turismo le otorga un reconocimiento y una medalla de oro por la importancia de su música en la promoción internacional de México y su cultura, mientras que en 1972 el XXVIII Congreso Internacional de Sociedades de Autores y Compositores lo reconoce con una medalla de plata, entre otros galardones.

Además de nuestro país, su obra ha sido interpretada en Australia, Brasil, Canadá, Chile, China, Dinamarca, Eslovaquia, España, Estados Unidos, Finlandia, Francia, Holanda, Hong Kong, Italia, Japón, Korea, Letonia, Malasia, Panamá, Polonia, República Checa, Rumania, Singapur, Suecia y Suiza, sólo por mencionar algunos.

Alberto Domínguez Borrás falleció el 2 de septiembre de 1975 siendo Vicepresidente de la Sociedad de Autores y Compositores de México, de la que también fue socio fundador. Su cuerpo fue inhumado en el Lote de Compositores del Panteón Jardín.

Repertorio de Alberto Domínguez


Se autoriza la reproducción total o parcial de esta biografía, siempre y cuando se mencione a la Sociedad de Autores y Compositores de México (SACM), como la fuente.